Encuentro por la Libertad deja carta a la Presidenta
Fallo del Tribunal del Consejo Metropolitano del Colegio de la orden
El Tribunal de Ética y Disciplina del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas confirmó el fallo del fiscal y presidente de esa instancia, Alfredo Taborga, y condenó a ex directores de “El Mercurio”, “La Segunda”, “Las Últimas Noticias” y “La Tercera” y a una periodista, por falta a la ética y no cumplimiento con el deber “de entregar la verdad a la ciudadanía”, en las publicaciones que esos medios realizaron en los primeros años de la dictadura acerca del secuestro y desaparición de 119 prisioneros políticos en el montaje conocido como Operación Colombo. El fiscal y el tribunal resolvieron de esta manera a favor del Colectivo de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la Operación Colombo, que en noviembre de 2005 interpuso ante el Colegio una denuncia en contra de los ex directores de “El Mercurio”, René Silva Espejo; “La Segunda”, Mario Carneyro; “Las Últimas Noticias”, Fernando Díaz Palma; y “La Tercera”, Alberto Guerrero Espinoza, y las periodistas Mercedes Garrido Garrido y Beatriz Undurraga Gómez, que aún se desempeñan en la profesión. En su denuncia, el Colectivo, representado por Cecilia Radrigán Plaza y Roberto D’Orival Briceño, familiares de dos desaparecidos en la Operación Colombo, solicitaron al Colegio “la reparación de un daño profundo y un resarcimiento a nuestros familiares y amigos tan vilmente desacreditados en la memoria histórica del país”. Mediante este operativo el régimen militar intentó hacer creer a la ciudadanía chilena e internacional que las denuncias de familiares sobre desapariciones eran falsas. A través de la Operación Colombo se hizo aparecer algunos cadáveres calcinados en Buenos Aires, a los que identificó como militantes chilenos de izquierda, con un letrero que decía “por traidor”. La versión de la dictadura, recogida por los medios, que agregaron titulares injuriosos, fue que los supuestos desaparecidos se estaban matando entre ellos en Argentina o caían en enfrentamientos. En el montaje se incluyeron dos publicaciones de breve y escasa circulación en Argentina y Brasil, donde se entregó una lista de 119 personas que en Chile se denunciaban desaparecidas y que habrían muerto en Argentina en ajustes de cuentas o enfrentamientos. En el caso de Díaz Palma y Guerrero Espinoza, éstos fueron sancionados con “una censura pública y suspensión de la calidad de miembros del Colegio de Periodistas durante seis meses por su desempeño en los hechos investigados”. Respecto de Díaz Palma, el fallo establece que “su actitud es aún más condenable si se tiene presente que en ese tiempo ejercía además la presidencia del Colegio de Periodistas”. “INIMPUTABLES” Silva Espejo y Carneyro fueron declarados “inimputables”, por estar fallecidos, aunque igualmente se los encontró responsables, porque “no cumplieron con su obligación de confrontar los hechos base de la noticia con otra fuente que no fuera la oficial, con lo cual fallaron en entregar la verdad que la ciudadanía tenía el derecho a recibir”. Estos cargos también se formularon a Díaz Palma y Guerrero Espinoza. Sobre Carneyro, de “La Segunda”, la resolución considera el agravante del “uso de titulares agraviantes y sensacionalistas, tendientes no a destacar una información, sino que a manipular tendenciosamente la misma”. Este hecho se refiere al titular de portada de “La Segunda” del 24 de julio de 1975: “Exterminados como ratones. 59 miritas chilenos caen en operativo militar en Argentina”. La periodista Mercedes Garrido Garrido, acusada por los denunciantes de haber sido editora de “La Segunda” en ese tiempo, fue absuelta, “dado que las acusaciones en su contra no fueron probadas”. Sí fue sancionada Beatriz Undurraga con “censura pública y suspensión de su calidad de miembro del Colegio de Periodistas de Chile durante tres meses”, por existir “presunciones de una actitud profesional y personal cuestionable en este caso, y dado que no se presentó a testimoniar a pesar de haber sido convocada en dos oportunidades (…) con lo que infringe el artículo 13 del reglamento de instrucción de sumarios del Colegio de Periodistas”. Los sancionados fueron acusados de violar diversas disposiciones de la Carta de Ética Periodística vigente en ese período; entre éstas se encuentran las siguientes normas: “El periodismo y los periodistas deben estar al servicio de la verdad”, “el periodista no deberá aceptar presiones de sus empleadores para que falte a la verdad”, “son faltas extremas a la ética profesional la participación en la violación de los derechos humanos y la desinformación premeditada” y “los ataques injustificados a la dignidad, honor o prestigio de las personas, instituciones o grupos”. Los afectados están siendo notificados de esta resolución. Luego tendrán cinco días para apelar ante el mismo tribunal.
ADMITIR UNA CONDUCTA CULPOSA
El fallo sostiene también que “al tenor de la investigación queda además en evidencia que el Colegio de Periodistas de Chile (a la época) tampoco cumplió con su deber de proteger el correcto desempeño profesional y ser un referente en la defensa de los valores éticos en el ejercicio de un periodismo sano para la sociedad, y no defendió los requerimientos de la sociedad de estar correctamente informada, ni denunció la responsabilidad que tuvieron la prensa y los periodistas que fueron cómplices de esta situación”. “En este sentido, los periodistas, no sólo de los medios de comunicación involucrados en este sumario, sino que la gran mayoría de los que funcionaban en el país a esa fecha -con la excepción de algunas pocas publicaciones y radioemisoras que intentaban sobrevivir- y el Colegio de Periodistas de Chile, deben enfrentar su conducta culposa en este caso y actuar ante la sociedad asumiendo públicamente su responsabilidad”, afirma el fallo.
FUNADO JORGE MARCELO ESCOBAR FUENTES
Como Teniente, Jorge Escobar Fuentes fue Jefe de la Unidad de Contrainteligencia de la DINA y encargado del adiestramiento de agentes en la Escuela Nacional de Inteligencia. En los primeros días posteriores al golpe de Estado, participó en los crímenes de Cerro Chena y Paine, hizo cursos en Tejas Verdes y se integró a la Brigada Caupolicán con labores en Villa Grimaldi y Cuatro Alamos.
Ya como Capitán, formó parte del círculo más cercano a Manuel Contreras. También aparece como socio de la Empresa de fachada "Pedro Diet Lobos", usada para ocultar la procedencia de los dineros robados por la DINA o producto de ventas de bienes de prisioneros políticos, tráfico de armas y de drogas. Hasta principios de los 90 fue parte del DINE, con el grado de coronel.
Entre múltiples casos, aparece involucrado en la desaparición de Manuel Antonio Bobadilla, un fotógrafo, militante socialista, secuestrado el 23 de diciembre de 1974. El mismo día fue secuestrado Héctor Pedro Maturana Espinoza, de 27 años, asistente de fotografía de Manuel Bobadilla. Ambos permanecen en calidad de desaparecidos.
Jorge Marcelo Escobar Fuentes actualmente trabaja en el Instituto Geográfico Militar, ubicado encalle Dieciocho 369, Metro Toesca, Santiago. Fonos: 4109363 – 4109463 Fax: 6990416
JORGE MARCELO ESCOBAR FUENTES
¡ESTAS FUNADO!
PARA LOS TORTURADORES, ASESINOS Y SUS COMPLlCES ¡NI PERDON, NI OLVIDO! SI NO HAY JUSTICIA… ¡HAY FUNA!
Familia de hermanos Vergara Toledo exige a la justicia acelerar el caso
El Pecado de El Mercurio y La Segunda en el Crimen de Lumi Videla
Con los recortes en la mano de dos caricaturas publicadas por El Mercurio y La Segunda en noviembre de 1974, Lautaro prueba cómo ambos medios se burlaron de que el cuerpo sin vida de Lumi haya terminado en los patios de la Embajada de Italia. Videla dice, simplemente, que “El Mercurio tiene que pedir perdón”.
Y su demanda se fundamenta en que el juez Alejandro Solis, que sustancia la investigación, refutó la tesis que enarbolaron entonces los servicios de seguridad del ex dictador Augusto Pinochet, que atribuyeron el crimen a los asilados que ocupaban la delegación diplomática y, en contraste, logró establecer que los agentes de inteligencia arrojaron allí el cuerpo de la víctima para encubrir el crimen, simulando un “homicidio entre marxistas”. Pero en concordancia con la versión de la DINA; la caricatura elaborada por el famoso dibujante Lukas cataloga el lanzamiento del cadáver de Lumi al interior de la embajada como un circo internacional, graficándolo con un cañón que lanza el cuerpo hacia el recinto. “El fantástico número del proyectil humano disparado sobre los muros de una embajada”, es la leyenda del chiste publicado por el diario el jueves siete de noviembre de 1974, sólo tres días del brutal crimen.
La otra caricatura fue hecha para el diario La Segunda por el dibujante Fulano, y ésta muestra a una mujer que, con extremada despreocupación, barre restos humanos hacia el exterior de la Embajada de Italia. Un rápido recuento histórico establece que entonces los directores de “El Mercurio” y “la Segunda” eran el premio nacional de Periodismo, René Silva Espejo, y el periodista Mario Carneyro, pero la propiedad del medio figuraba en las mismas manos que hoy, las de Agustín Edwards, y a él apela ahora Lautaro Videla para que se repare la memoria de su hermana. ¿Cuál es el grado de responsabilidad de la prensa en el encubrimiento del crimen? - De una complicidad tremenda. A los tres días del crimen, este medio (El Mercurio) ya estaba comprometido con la versión oficial entregada por los organismos de inteligencia de la dictadura. ¿Y cómo se puede explicar esta actitud? - La única excusa que pueden dar es que los medios de gobierno entregaban los antecedentes oficiales. Sin embargo, mi madre envió las pruebas que refutaban esa versión. Los representes del Estado italiano dijeron esa vez que mi hermana no estaba dentro de las asiladas. Ellos sólo escucharon la versión de la DINA. ¿Qué espera concretamente ahora? - Yo quisiera que este diario pusiera en el mismo lugar donde se encontraba la foto irónica sobre la muerte de mi hermana, las disculpas por este acto atroz que nos hizo mucho daño. La muerte de Lumi fue ocupada por la dictadura como un símbolo para generar miedo en la población y así mantener las cosas a su manera.
FUNA EN ÑUÑOA 25.03.06
Persecución de Ambler Hinojosa contra la familia Vergara Toledo.
18 de marzo de 1984, allanamiento de carabineros al mando del sub. Teniente Alex Ambler Hinojosa y equipo de la Central Nacional de Informaciones (CNI) de la casa habitación de la familia Vergara Toledo, procediendo a robar todas las especies de valor que encontraron en ella. sus moradores no se encontraban en el inmueble. 12 de abril de 1984, detención de Rafael Vergara Toledo por Carabineros de la Tenencia Alessandri, es golpeado brutalmente, siendo llevado a la posta por los mismos funcionarios, constatándosele lesiones múltiples y orina con sangre. dejado en libertad sin cargos.
5 de agosto de 1984, allanamiento de la casa de la familia Vergara Toledo por un piquete de Carabineros a cargo de Ambler Hinojos a y detención de su hijo mayor Pablo, sin exhibir orden judicial, llevado a la 21 Comisaría es torturado por la CNI en presencia de Ambler Hinojosa. dejado en libertad sin cargos.
29 de marzo de 1985, emboscada y asesinato de los hermanos, Eduardo y Rafael Vergara Toledo por el Sub.Teniente Alex Ambler hinojosa y funcionarios de la Tenencia Alessandri, fueron masacrados a seis cuadras de su domicilio.
ALEX VINCENT AMBLER HINOJOSA ¡ESTAS FUNADO! ¡SI NO HAY JUSTICIA HAY FUNA! ¡NI PERDON NI OLVIDO!
























































