Trabajadores rechazan las represalias a la movilización laboral que impidió el normal funcionamiento de la locomoción colectiva en nueve comunas de Santiago el jueves en la mañana. Denuncian que los despidos llegarán a cien.
La empresas operadoras de buses troncales de Transantiago, Alsacia y Express, resolvieron despedir a 40 trabajadores por participar en la movilización que el jueves en la mañana impidió el normal funcionamiento de los servicios afectando, según datos del ministerio de Transportes, a nueve comunas y ochenta mil usuarios.
Los veinte despidos en la empresa Alsacia no afectan a los ocho dirigentes que se tomaron el Terminal, según precisó la empresa, sino a conductores que se plegaron a la protesta rechazando el traslado a otros depósitos de micros de la empresa para cumplir sus funciones.
Express basó los despidos en la “gravedad de los hechos”, la “improcedencia de la medida de fuerza y las faltas graves a las obligaciones contractuales” de quienes tomaron parte de la toma y bloqueo, durante cuatro horas, de la operación de “200 buses que atienden los servicios 401, 401e, 413 y 421”.
El dirigente del sindicato interempresa, Manuel Zarricueta, rechazó los despidos y denunció que éstos aumentarán a cien trabajadores, “cincuenta en cada empresa”, dijo.
Además, acusó que hasta ayer a trece delegados les impedían ingresar a los terminales, “no sabemos por qué”.
“Estas represalias son impresentables, es una persecución, una clara muestra de una práctica antisindical por el sólo hecho de manifestarse. Esto lo hacen para amedrentar a los demás trabajadores que quieran reclamar por sus derechos: o andan cabeza gacha o serán echados. Estamos estudiando todas las acciones judiciales que correspondan”, declaró Zarricueta.
La movilización de los chóferes fue en demanda de mejores condiciones de trabajo, ya que acusan extensión de hasta doce horas de la jornada laboral y ausencia de baños en los terminales, y demandan el pago de horas extras.
