"¡CHILE LIBRE, CANALLA!". Esta es la contraseña que se usa hoy para entrar al Rincón de los Canallas, ubicado en San Diego Nº 379. Este legendario lugar, que el próximo 29 de Mayo cerrará sus puertas para siempre, fue allanado durante los años ochenta en 69 ocasiones, y fue el centro acostumbrado de reunión para todos los errantes de la noche que se refugiaban allí cuando los sorprendía el toque de queda. Entre su incomparable “terremoto” y sus platos típicos, -como olvidar ese pernil picante mmhh- sus parroquianos hablaban sobre la vida y la muerte, mientras afuera se arriesgaba la vida. Dejará de escucharse tras el portón ¡Bienvenidos, canallas!, pero el recuerdo de los gratos momentos perdurará en todos quienes tuvimos la suerte de estar ahí. Hasta siempre, “Rincón de los Canallas”, debes irte para dar paso al progreso y a la mole de cemento que lo devora todo sin compasión.
EN ESTE CLUB ERA BIENVENIDO TODO TIPO DE CANALLAS, MENOS LOS INNOMBRABLES...


