Parlamentarios exigen que se incorpore glosa al presupuesto para asegurar recursos a inmuebles históricos a lo largo del país.
Pese a que se conformó una mesa de trabajo para diseñar un proyecto de sitio de memoria que a futuro se instalará en Londres 38 y que el Ministerio de Bienes Nacionales destinó 38 millones de pesos para la primera etapa de restauración del emblemático inmueble, no existen los recursos para preservar este lugar y otros a largo plazo.
La ministra de Bienes Nacionales Romy Schmidt recibió a un grupo de parlamentarios encabezados por la presidenta de la comisión de derechos humanos de la Cámara Baja, Karla Rubilar, quienes le mostraron su inquietud por la falta de apoyo financiero que se advierte para estos proyectos.
“Lo que son leyes de reparación o lo que son las construcciones de estos sitios de memoria o de museos tiene que pasar lamentablemente por una especie de peregrinaje, de mendigar recursos fiscales lo cual a nosotros no nos parece que son adecuados”, apuntó Rubilar.
Junto a la parlamentaria de RN, los diputados Tucapel Jiménez y Marco Enríquez Omíname. Pidieron al gobierno que incorpore al presupuesto un ítem financiero que asegure el mantenimiento de los sitios.
“Se conversará con el gobierno para que en el ítem de presupuesto haya financiamiento especial para mantener el patrimonio histórico, relacionado con la memoria histórica del país”, apuntó Jiménez.
En esta línea Rubilar es partidaria de estandarizar por relevancia histórica algunos sitios y así entregar recursos específicos. “Lugares donde se vivieron procesos más simbólicos. Este tipo de materias no pueden ser dependientes de los gobiernos de turno, un tema como este no puede estar sujeto a la buena voluntad”.
A su vez Enríquez Ominami dijo que todos los temas relativos a la memoria son proyectos de ley en países que han sufrido experiencias traumáticas como la chilena y no pasan por voluntarismos. “No hay ninguna política pública, respecto a la memoria, al pasado que se sustente en solamente en una ministra de Bienes Nacionales”, agregó.
La ministra Romy Schmidt reconoce que la falta de recursos es un tema sensible para Londres 38. “Esperamos confluir en qué tipo de administración va a haber, que financiamiento vamos a tener para estos efectos que es una de las grandes dificultades y que ojalá pueda ser un proyecto piloto de algo que se replique en distintos lugares del país”.
El inmueble de Londres 38 -actual Londres 40- funcionó entre 1973 y 1977 como centro de detención y tortura por la DINA y luego por la CNI.