Te despido desde mi trinchera como a un amigo y un gran compañero.
Nos tocó compartir muchas vivencias, que estoy seguro también quedaron guardadas en un lugar de tu corazón. Te has ido primero que yo y la pena que me embarga por tu partida hara más lento mi caminar por este mundo egoista y envidioso. Tu decias que no vale la pena hacerse mala sangre con aquellos que no lo valen, ni siquiera para nombrarlos por su falta de compromiso con el pueblo. A tí y en tu memoria, luchador incansable por los derechos humanos, los ex presos politicos y peleador contra las injusticias, te rindo un cariñoso y respetuoso homenaje deseando que descanses en paz. Hasta pronto amigo, sólo nos tomaste la delantera.
