A 12 DIAS DE CONMEMORAR 60 AÑOS DE LA DECLARACION UNIVERSAL:
LOS DERECHOS HUMANOS EN CHILE SON PISOTEADOS
ES DEMASIADA LA TORTURA EN UN DETENIDO LOS PUNTOS EN LA FOTO INDICAN LO DOLOROSO QUE ES, LO PEOR DE TODO, ES QUE DESPUES DICEN QUE ELLOS SON LOS AGREDIDO, CON ESTA POLICIA QUE ACTUA ASI NO DEBERIA HABER DELINCUENCIA ¡UD TIENE LA PALABRA!
Los brutales acontecimientos se vivieron luego que los convocados a una marcha para exigir la libertad de todos los presos políticos mapuches habían recorrido más de 5 cuadras, desde el monumento Indígena ubicado en Plaza de Armas. En la intersección de las calles San Antonio con Moneda, se sintió el estallido de vidrios de una sucursal bancaria, lo que provoco la inmediata y violenta reacción de la numerosa fuerza pública, que alerta esperaba en las inmediaciones. Provistos de bastones metálicos en sus manos, los acelerados agentes las emprendieron contra quien se cruzara en su camino, dejando a su paso una serie de personas lesionadas y más de 8 manifestantes, quienes tirados en el suelo, fueron duramente golpeados para luego ser detenidos.
NI LA PRENSA SE SALVA DE LAS VEJACIONES
Y EL LIBRE EJERCICIO, ES UNA FARSA…
Los pocos medios informativos que cubren este tipo de hechos noticiosos, no pasan inadvertidos y también son blancos de la furia policíaca. Así pudimos constatarlo con Sandra Ortega, la reportera de la Radio Comunitaria 1ro de Mayo, quien recibió por parte de uno de estos efectivos un brutal golpe en su espalda. También uno de nuestros enviados fue atacado a mansalva por otro Carabinero, quien no dudó en propinarle un “Aletazo” (golpe con el antebrazo) en su cuello, cuando se prestaba a hacer registro fotográfico de los hechos. Al intentar increpar al funcionario sobre el respeto al trabajo de la Prensa, fue nuevamente agredido por otro enfurecido uniformado que a puntapiés en las piernas, insultos y amenazas de subirlo a un carro policial, daba respuesta a dichas agresiones: “me da la misma mierda llevarte detenido o no”... amenazándolo que la credencial de prensa internacional que el corresponsal portaba se rompería en mil pedazos. Lo anterior demuestra que se trata de acallar que “UNA FOTO DICE MAS QUE UN MILLON DE PALABRAS”.
