Fuente: UPI
El diputado Carlos Olivares (PRI) y dirigentes conductores de empresas de buses del Transantiago denunciaron hoy que muchos de esos empleados han sido despedidos y sufren consecuencias en sus trabajos debido a que, según señalaron, el Control de Flota, encargado de informar sobre las frecuencias de los recorridos, no ha funcionado desde que comenzó el sistema en febrero de 2007.
Olivares, junto a los dirigentes José López Cabrera, representante de Interempresa Renca Unido; Carlos Álvarez, presidente de la Coordinadora de Sindicatos Unidos del Transantiago; Óscar Riveros, presidente delegado de Alsacia Express y Carlos Correa, chofer de esta última mencionada, señaló que al no funcionar bien el AFT los chóferes son agredidos por los pasajeros porque los buses no pasan con la frecuencia debida.
Por su parte, el conductor Oscar Riveros dijo que fue despedido injustamente después que empleados del Transantiago, que reemplazan a los antiguos "sapos", y que los siguen en otras máquinas, lo denunciaron a los empleadores que no había parado en una esquina a recoger pasajeros. Pero Riveros señaló que no se había detenido porque iba con el bus repleto.
A su vez, el dirigente Carlos Álvarez, indicó que los chóferes antes de iniciar su jornada ya salen estresados desde los terminales porque no saben qué les va a pasar en el camino ante las agresiones que sufren por parte de los pasajeros, por diferentes circunstancias, agregando que los fines de semana muchos de los conductores no concurren a trabajar por ese motivo.
Por otra parte, el diputado y los dirigentes denunciaron también que las autoridades del Trabajo han cursado a las empresas de buses del nuevo sistema 1.014 multas por una serie de infracciones laborales.
Indicó que esas multas equivalen a más mil quinientos millones de pesos y que las empresas de transporte colectivo hasta mediados de noviembre sólo habrían pagado el 0,86% de esas multas, dijo.
Los representantes mostraron una carta que la directora del Trabajo, Patricia Silva, le envió a la Contraloría General de la República haciéndole notar esa situación de incumplimiento por gran parte de las 10 empresas que operan en el sistema.
Los dirigentes dijeron que las empresas fueron multadas porque no respetan las licencias médicas de los conductores, que se enferman por el estrés, y que los justificativos de los doctores ni siquiera son recibidos por los empleadores cuando los chóferes se los pasan para que los vean.
También las infracciones cursadas a las empresas son por despidos injustificados; porque los hace manejar hasta 9 horas continuas, en circunstancias que lo máximo que pueden manejar seguido son 4 horas, entre otros aspectos, según señaló Carlos Álvarez.