A UN AÑO DE LA PARTIDA DE MI ADORADO NIETO, AMIGO, COMPLICE, HIJO…

A un año de tu partida, aún recuerdo el golpe terrible que me representó comprender que no escucharía nunca mas tu risa y no volvería a sentir tus pequeños brazos alrededor de mi cuello, sé que no me repondré nunca porque el dolor no se va, sólo he aprendido a vivir con el, haciendo mas lento mi caminar por esta vida. Cuando dieron las 12 de la noche del día 31 y todo el mundo celebraba la despedida del viejo año y la llegada del 2009, yo te veía en cada estrellita que brillaba por los fuegos artificiales y recordaba tu risa contagiosa mientras yo te contaba historias de cuando tenia tu edad; se me venían a la memoria tus gritos de alegría cuando fuimos a ver los fuegos artificiales y estuvimos mirando el mar mientras tu me contabas tus sueños, tus miedos y vimos el amanecer como tu lo querías ver. Mi niño, desde tu partida nada ha cambiado, porque tu tata sigue en las calles, algunos que no me quieren mucho ni siquiera entienden el porqué y creen que lo hago para buscar la gloria, otros que sí valoran mi trabajo y me aprecian lo saben, esos son mis valiosos amigos y saben que busco dejar un testimonio de la crueldad de un sistema que nos toco vivir, y que nada ha cambiado al contrario, las fotos que tu veías de mi trabajo hoy son mas crueles, más violentas. Me imagino que estas en el cielo sentado en las rodillas de tu yaya, y ahora ella también te cuenta las aventuras que tuvimos en los oscuros días negros de la Dictadura. Mi Tomás, en esta fecha tan penosa que me recuerda tu partida, te rindo un homenaje por haber llenado mi vida de alegría durante tu corta existencia. Mi corazón te llora más que nunca, porque me duele y no entiendo porqué te fuiste sin conocer la vida, a pesar de ser la razón de vivir de los tuyos y la mía. Mientras tenga vida, mantendré vivo tu inefable recuerdo en mi mente y en mi corazón…hasta que volvamos a encontrarnos.