EMOTIVA ROMERÍA EN VILLA FRANCIA POR HERMANOS VERGARA TOLEDO

Pasadas las once de la mañana de ayer un centenar de jóvenes, adultos y niños se reunieron en la intersección de Avenida 5 de abril con Las Rejas, el mismo lugar donde hace 24 años fueron asesinados los hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo. El objetivo era recordar a los caídos en la dictadura de Augusto Pinochet, poniendo como paradigma lo que vivieron estos dos hermanos militantes del MIR, que fueron acribillados por organismos represivos el viernes 29 de marzo de 1985. El ambiente era íntimo. Familias del sector que conocen a Manuel Vergara y Luisa Toledo -padres de estos jóvenes- quisieron acompañarlos una vez más en una súplica de justicia que se realiza año a año, así como también los padres de los fallecidos Matías Catrileo y Johnny Cariqueo. La abogada de la familia explicó a los presentes que la causa judicial ha avanzado con mayor rapidez en tribunales gracias a la perseverancia y preocupación de esta familia. Agregó que queda mucho por hacer, ya que a pesar que los asesinos de Rafael y Eduardo están condenados a 15 años de cárcel, aún quedan instancias en la Corte de Apelaciones y en la Suprema para elevar aún más estas penas, frente a lo cual se manifestó esperanzada en la labor que están realizando. Cerca de dos horas duró el acto amenizado con grupos musicales y colectivos folclóricos. En el lugar se repartió pedazos de tortillas a los asistentes y se ofrecieron pequeños vasos con vino. El compartir el pan quería simbolizar el agradecimiento de Luisa y Manuel, quienes a cada momento señalaron lo importante que era para ellos estar con sus vecinos y amigos en estas fechas, que para ellos significan tanto dolor. Luisa Toledo explicó ayer que ellos no quisieron hablar con la prensa este año ni dejar que esta participara en la romería, porque siempre sacan sus palabras de contexto y los hacen partícipes de un ataque contra el pueblo del cual ellos mismos son parte. La madre de Eduardo y Rafael dijo estar cansada de que esta conmemoración por el crimen de sus hijos -simbolizada como el Día del Joven Combatiente- sea sinónimo de violencia y señaló como culpables de esto a los policías. Al respecto ejemplificó que todo el mes de marzo han vivido rodeados de patrullas y agentes de civiles que los habían vigilado día y noche, sin provocación alguna. Hicieron un llamado al respeto a su dolor y tras finalizar la romería marcharon hasta su casa, dejando atrás un año más de tristeza al recordar a los fallecidos hermanos Vergara Toledo.