AGRESION DE CARABINEROS A REPORTERO GRAFICO "SEMANARIO EL SIGLO"
Señor General Director, mi nombre es Jorge Zúñiga San Martín, soy reportero gráfico del Semanario El Siglo, periódico del Partido Comunista, y le dirijo estas líneas para representarle las siguientes inquietudes respecto a la institución que Ud. dirige:
Durante el mes de Octubre del año 2005, fui agredido dos veces en el ejercicio de mi profesión. Producto de la primera agresión en mi contra por parte de su personal, permanecí enyesado de un brazo durante 20 días. La secuela de esto es que padeceré una Tendinitis aguda que aún no ha podido mejorar. Para que Ud. no se sorprenda, tengo fotos y videos que avalan lo que le estoy relatando. Respecto al motivo de la primera agresión que sufrí, he reflexionado lo siguiente: Ud. solicita a la ciudadanía a través de los medios de comunicación y la prensa que su personal sea tratado en forma digna y respetuosa. Yo le pregunto, ¿qué respeto demuestra su personal cuando agrede a un representante de la prensa, si este gobierno ha dicho en todos los términos que en Chile se respeta la libertad de prensa? ¿Acaso estos funcionarios policiales no tienen el criterio o la claridad de entender que una máquina fotográfica no es lo mismo que un arma de fuego? El funcionario que me agredió no tuvo el más mínimo criterio. Aparte de provocarme una severa lesión, me dificultan la libertad de ejercer mi trabajo, violando mis derechos ciudadanos y laborales. Además, impidiéndome cumplir con proporcionarle el sustento a mi familia y cumplir con mis compromisos económicos. ¿Qué tipo de funcionarios policiales son estos, que no miden las consecuencias de sus actos y que actúan con ceguera y furia sin ningún control, arrasando por igual con manifestantes y representantes de la prensa? ¿Si la actual presidenta ofreció durante su campaña presidencial que iba a dotar de más contingente a Carabineros, se educará a estos nuevos funcionarios para que no actúen contra los representantes de la prensa?
El 17 de Octubre, durante la marcha que desarrollaron las organizaciones de feriantes de Santiago, otro funcionario de su institución volvió a agredirme, propinándome patadas y empujones, que por poco me significaron quedar abajo del bus policial. Como vio que estaba siendo filmado por reporteros de TV y observado por periodistas de la prensa escrita, el funcionario no encontró nada mejor que acusarme, sin motivo, de "agresión a Carabineros". ¿De qué estamos hablando, del ladrón detrás del juez? Esa ya no es noticia. La noticia es que un policía, con todo su caparazón, se siente amenazado por una máquina fotográfica o por una fotografía que muestra el mal procedimiento de cómo reprimen a manifestantes pacíficos como si se estuviera castigando a animales. Yo le pido que no sea ciego, que no meta las manos al fuego por su personal sin investigar. Los últimos reportajes de denuncia de los medios de TV dejan mucho que desear respecto al accionar de Carabineros. Sus funcionarios de Fuerzas Especiales no actúan como niños de pecho, sino con inusitada violencia contra cualquier persona, y con bastante insolencia contra la prensa. No respetar las credenciales de la prensa es como no respetar el carné de identidad. Cuando uno los increpa, para que actúen como es debido agreden a la prensa, se escudan en que reciben órdenes o que no saben nada. Pero sí saben pegarle a niños, mujeres y a reporteros que no pueden defenderse. Pareciera que Carabineros se quiere convertir en un cuarto poder del Estado.
Desde el año pasado muchos reporteros gráficos, periodistas y videistas han sido amenazados por algunos de sus funcionarios, quienes les han exigido "entregar sus imágenes y grabaciones", como una forma de amedrentamiento, sin exhibir ninguna orden judicial. Hemos sufrido la inutilización de nuestros elementos de trabajo y la incautación ilegal y destrucción del material de video o fotográfico, los efectos del gas lacrimógeno y el agua con químicos, además de exponemos a ser atropellados por carros policiales que muchas veces emprenden carreras contra los manifestantes sin medir consecuencias.
Este año 2006 he sido agredido nuevamente, y otros colegas también han pasado por lo mismo, de lo cual he dejado como testimonio en mi página las fotos que lo acreditan.
Esta última agresión de sus muchachos, fue el día 28.04.2006 en La Moneda de la que soy acreditado por su propio Servicio de Seguridad, algo no esta funcionando o mejor dicho las instituciones funcionan, al parecer la de Carabineros NO
Según un estudio de FLACSO, desde 1990, sólo en la zona central del país se han denunciado más de 6.000 casos de violencia excesiva por parte de su personal, que es el llamado a proteger a los ciudadanos. Las estadísticas aumentarían notoriamente si toda la gente afectada perdiera el temor que siente y denunciara los abusos.




