En una marcha los trabajadores salieron de Bellavista
y dejaron sus faenas de lado para reunirse con una
multitud de personas que los esperaban para darles su apoyo.
Las banderas chilenas acompañaron la manifestación y en la
s casas los crespones negros dieron cuenta del sentimiento de duelo
que se vive por la pobreza y cesantía que los afecta.
Los niños no quieren correr la suerte de sus padres.
¡CUATRO MIL TOMECINOS EN LA CALLE!
Textos: Tania Merino: Crónica
Un mar de gente respaldó a los trabajadores de Bellavista en la manifestación que reunió a las fuerzas vivas de la comuna.
Se colgaron banderas negras y paralizaron la locomoción colectiva, los negocios y los liceos.
Banderas negras en las casas y ni un solo negocio funcionando en toda la comuna. Así Tomé se paralizó ayer en una manifestación que, más que una protesta, resultó ser un tremendo espaldarazo para los empleados textiles.
Cerca de cuatro mil personas se reunieron en la plaza central tomecina y un 98 por ciento del comercio detuvo su actividad entre las 11 y las 14 horas. Lo hicieron también los liceos y las micros.
SENTIR
En el masivo acto, se repitieron majaderamente las quejas en contra el Gobierno.
A los cánticos de protesta se sumaron los discursos de los dirigentes. Uno de ellos fue el del jefe del Sindicato Dos, Mario Sanhueza. "Esto es para el Gobierno. ¡Aquí hay una comuna que pertenece a Chile y que se llama Tomé!", dijo ante una encendida multitud que aplaudía y vociferaba una serie de consignas.
Mientras eso pasaba, el alcalde Eduardo Aguilera manifestaba a "Crónica" el sentimiento de abandono por parte de la autoridad central que embarga al pueblo tomecino. "Porque se ha despertado tarde en cuanto a tener la sensibilidad de que esto es un problema real y que afecta a toda la comunidad... Con franqueza tengo que decir que faltó diálogo y la instancia de ser escuchado oportunamente", dijo.
Bajo un sol abrasador, los tomecinos soportaron estoicos, y hasta bailaron en demostración de su fuerza y ánimo para continuar con la cruzada que pretende salvar a la textil de la quiebra.
EMOCIONADO
El representante del Sindicato Uno, Seathiel Matamala, expresó su orgullo por la convocatoria alcanzada. "Siento que el corazón ya no me cabe en el pecho por ver hoy día el apoyo de la comunidad de Tomé. Desde que empezamos este movimiento, la gente ha sido incondicional y para nosotros es un honor contar con un apoyo tan grande", explicó emocionado.
Sin embargo, el conflicto continúa sin respuesta. Si bien el banco ha flexibilizado su posición, todavía no hay un compromiso formal que asegure a los empleados que podrán conservar sus fuentes de trabajo y sus remuneraciones.
LOS CLONES
No llegaron los reales, pero sí los dobles del senador Alejandro Navarro y de la presidenta Michelle Bachelet. Arturo Peña Silva, hilandero, y Margarita Villegas, peinadora textil, son dos trabajadores de Bellavista que ayer se robaron la película. Subieron al escenario a animar a sus compañeros con humildad y mucha simpatía.
El clon del díscolo legislador era favorito entre las masas. "¡Buena Navarro!", le gritaban mientras él alzaba la voz para contarnos que conoció al senador y que "me dijo que éramos como hermanos".
Ella, de sólo 39 años, explicó que si bien usa la banda presidencial cada vez que puede, siente que su "gemela" presidenta "se ha mantenido harto aparte y no se ha referido a nuestro problema".
Ambos fueron estrellas y hasta discursearon como lo hubieran hecho sus igualitos si hubieran estado allí.
PURO AMOR Y PAZ
El beso entre los clones del senador Navarro y la Presidenta Bachelet fue sólo una muestra de amor de una jornada que estuvo marcada por la paz. Si bien en un momento una fogata encendió las sospechas, todo continuó tranquilo y hasta los estudiantes se dieron tiempo para jugar un partido en la playa. El alcalde se mostró satisfecho. "Acá no hay lugar para desmanes".
