" Eduardo Miño: “De la consternación al olvido”
Un grito de dignidad
Era el mediodía del viernes 30 hace unos años en la Plaza de la Constitución, frente a la sede del Gobierno, allí coincidían: una protesta de pescadores, un acto en el Día de la lucha contra el SIDA y una manifestación de las víctimas de Asbestosis. Un hombre entregó en La Moneda una carta dirigida a las autoridades, y después caminó hacia el centro de la Plaza, donde se hundió un cuchillo en el abdomen, roció su cuerpo con líquido combustible y se prendió fuego. Guardias del Palacio se acercaron a la carrera y con extintores apagaron las llamas, pero Eduardo Miño, tenía quemaduras graves en casi el 80 por ciento de su cuerpo, lo que finalmente termino con su vida.
A los olvidados......Gladys Marín, Pedro Henríquez, Patricio Búster