Durante la larga noche obscura que vivió el país fue común la presencia policial a las puertas de las organizaciones, así como los allanamientos, el secuestro y la tortura de dirigentes, además de la apropiación indebida de bienes.
Sostenemos que la democracia aún no se instala definitivamente en el país, entre otras cosas porque el grueso de las leyes que regulan la relación empresa-trabajadores se mantiene casi inalterable, salvo algunas reformas que en caso alguno han acercado la legislación laboral a los niveles que tuvo hasta 1973.
Los últimos acontecimientos sindicales han contado con un peligroso patrón común. Las movilizaciones, las justas demandas de los trabajadores, han sido reprimidas con excesos por parte de Carabineros de Chile. La razón esgrimida por la policía, ratificada y apoyada por las autoridades de gobierno ha sido invariablemente "la mantención del orden público". Por cierto que el control y vigilancia hacia los líderes sindicales se viene haciendo soterrada pero permanentemente, similar criterio, sin duda, que debe aplicarse a las sedes sindicales.
Lo que escapa de toda norma es lo que nos afectó como organización el día 8 de Marzo. En dicha ocasión se presentaron un oficial y una carabinera quienes después de pedir antecedentes de nuestra organización a quienes trabajan en el sector y ante el requerimiento de uno de nuestros dirigentes, informaron que por "ordenes superiores" debían vigilar nuestra sede sindical por un tiempo determinado.
El hecho nos parece grave y del mismo hemos pedido explicaciones al Comisario de la 2ª Comisaría de Carabineros, ya que de esa dotación eran los funcionarios. Asimismo hemos puesto en conocimiento de la situación a la Presidencia de la República y a los Ministerios del Interior y del Trabajo.
¿Quién dio la orden y cuál es la razón de la misma?. ¿Qué riesgo puede significar para la tranquilidad y estabilidad del país nuestra CGT, que es necesario enviar efectivos policiales a vigilar sus instalaciones?. ¿Existe alguna prohibición para que podamos facilitar nuestras dependencias a organizaciones como el Sindicato de los Trabajadores de El Siglo, actualmente en huelga, u otras organizaciones sindicales y sociales?.
Rechazamos de la manera más categórica el intento fallido de amedrentarnos y reiteramos nuestro compromiso con las organizaciones populares de tener a disposición de quien lo requiera el espacio físico para continuar desarrollando iniciativas que permitan luchar contra el modelo, hasta derrotarlo.
DIRECTORIO NACIONAL CGT
11 de marzo 2008