EL BINOMINAL Y EL PC

Tras ser rechazada ayer en la Cámara de Diputados: Gobierno insistirá en el Senado con la reforma electoral La Moneda necesita 25 votos y la Concertación tiene 18. Tal como se pronosticaba, el Gobierno no consiguió ayer los votos que requería de la oposición y vio fracasar en la Cámara de Diputados la reforma constitucional que buscaba eliminar el número de 120 diputados en la Carta Fundamental, primer paso para abrir la posibilidad de que los comunistas y otras fuerzas políticas minoritarias logren representación parlamentaria. La iniciativa logró 60 votos a favor, 37 en contra y seis abstenciones, en circunstancias que precisaba de 71 para su aprobación. El apoyo provino de la Concertación, los independientes y la diputada RN Karla Rubilar, mientras que la Alianza se decantó por el rechazó, excepto las seis abstenciones de parlamentarios RN. El desenlace se produjo después de tres horas y media de debate, en el que intervinieron 28 diputados ante unas tribunas colmadas de militantes comunistas que aplaudieron a los oradores del oficialismo y abuchearon a los de oposición. En las graderías, acompañaron al líder del PC, Guillermo Teillier, los secretarios generales de los partidos de la Concertación y el sindicalista que lideró la movilización de los subcontratados de Codelco, Cristián Cuevas. Tras la votación, el ministro José Antonio Viera-Gallo aseguró que ésta no es la última palabra porque el Gobierno insistirá en los próximos días ante el Senado con la misma propuesta invocando el artículo 68 de la Constitución, que permite al Ejecutivo reponer en la segunda cámara legislativa un mensaje que haya sido rechazado en la cámara de origen y, si logra la aprobación de dos tercios de sus miembros presentes, poder reiniciar su tramitación. En la tarde, el ministro se reunió con los cuatro senadores independientes para tratar el tema. El Gobierno necesita 25 votos y la bancada concertacionista sólo tiene 18.

LOS ARGUMENTOS EN DEBATE

Los parlamentarios oficialistas resaltaron en el debate que Sebastián Piñera ha prometido reformar el sistema electoral para facilitar la inclusión de nuevas fuerzas en el Parlamento y, sin embargo, sus diputados le dan la espalda votando en contra de la iniciativa dirigida a ese objetivo. En la oposición, en cambio, afirmaron que el Gobierno no tiene real afán de terminar la exclusión y que sólo usa este tema con un afán político-comunicacional, además de plantear que al PC no lo perjudica el sistema sino que carece de votos para lograr acceso al Congreso.