Al juicio que llevan los tribunales de Valdivia en contra de Celulosa Arauco (Celco) por la muerte de cisnes de cuello negro en el Santuario Río Cruces en Valdivia, se sumó un nuevo antecedente aportado por un estudio del Centro de Ciencias Ambientales de la Universidad Santo Tomás encargado por el Consejo de Defensa del Estado.
Según el movimiento Acción por los Cisnes, dicho estudio muestra que la mortandad de las especies de cisnes se masificó después de 2004, fecha en que se instaló la planta en la sureña cuidad.
“Este informe viene a ratificar la hipótesis inicial del estudio de la Universidad Austral de 2005, en que se hace una vinculación directa entre los residuos industriales de la planta, la contaminación del río y la migración y muerte de los cisnes. El estudio de los profesionales de la Universidad Santo Tomás llega a las mismas conclusiones: existe una relación temporal entre la puesta en marcha de la empresa y la muerte de las especies”, dijo a latercera.com José Araya, vocero del movimiento.
Explicó que el reciente sondeo de la casa de estudios se realizó contrastando datos de los censos que realizó la Conaf diariamente entre 2003 y 2005, con la información del funcionamiento de la planta.
“Todo esto nos dice que para el Estado de Chile, Celulosa Arauco siempre ha sido el responsable de la contaminación. El CDE contrató este estudio para abundar en antecedentes que aportan a la investigación”.
EVOLUCIÓN
Según el censo diario que realiza la CONAF desde el año 2000 en el Santuario del río Cruces, la presencia de cisnes de cuello negro dentro y fuera del humedal manifiesta una baja marcada con un repunte sólo a fines del año pasado.
Mayo 2004: Población de cisnes de cuello negro alcanzan 7.983
Febrero 2005: Se produce una brusca caída a 285 especies.
Febrero 2006: 436 especies.
Febrero 2007: 252.
Diciembre 2008: 1.376.
Frente al repunte del año pasado, Araya explicó que “esos datos gráficos son producto de todos los cambios que la planta ha debido incorporar por la presión ciudadana, que finalmente se ha traducido en resoluciones ambientales que han obligado a Celco ha mejorar las condiciones técnicas de la operación. Pero aún con todo lo que se ha hecho en el último tiempo, no es suficiente para decir que hay una recuperación del río”.