CAPITÁN DE CARABINEROS ADMITIÓ QUE DISPARÓ BALÍN QUE HIRIÓ A NIÑA EN UN OJO

Vestido con una chaqueta de la Policía de Investigaciones (PDI) para evitar que lo reconocieran, el capitán Ortiz explicó al fiscal militar Juan Andrés Troncoso que él disparó al interior el pasaje Laguna Salada, donde se encontraban la menor y su madre, Eliana Mora. El capitán de Carabineros Víctor Ortiz admitió este jueves haber disparado el balín que hirió a la niña Kattya Rojas (10) y que le provocó la pérdida de la visión del ojo derecho, en los disturbios que se registraron en la población Pudahuel Sur, en el día del joven combatiente. El oficial de las Fuerzas Especiales de Carabineros está procesado en la justicia militar por el delito de violencia innecesaria con resultado de lesiones graves, y esta mañana fue llevado a una reconstitución de escena de lo ocurrido en la noche del domingo 29 de marzo pasado. Vestido con una chaqueta de la Policía de Investigaciones (PDI) para evitar que lo reconocieran, el capitán Ortiz explicó al fiscal militar Juan Andrés Troncoso que él disparó al interior el pasaje Laguna Salada, donde se encontraban la menor y su madre, Eliana Mora. El abogado Alfredo Morgado, representante de la familia de la menor, dijo que en principio el oficial insistió en negar su responsabilidad, ubicándose a 200 metros del lugar de los hechos, “pero cayó en contradicciones, no fue creíble y tuvo que situarse exactamente donde ocurrió el disparo, a pocos metros de la casa de Kathya”. Añadió que, tras la reconstitución, que se prolongó por más de una hora, “las contradicciones del capitán Ortiz quedaron establecidas y el grado de responsabilidad también y esperamos que prontamente se haga efectiva a través de las soluciones de los tribunales de justicia”. Por su parte, Eliana Mora, quien observó todo el procedimiento junto a sus vecinos, dijo que siente “impotencia de no poder hacerle nada porque no puedo hacer nada en contra de él porque si yo hago algo en contra de él yo sé que no va a hacer nada en beneficio de mi hija (y) rabia porque no entiendo por qué él le hizo esto a mi hija”. La menor no estuvo presente en la diligencia, debido al daño sicológico que le causó la traumática experiencia.